El Social Branding: la publicidad y los hechos (III)

Seguimos con algunos consejos, que va a tener que tener en cuenta una empresa, si decide apostar por el Social Branding. 5. Una marca social no es sinónimo de una marca que está conectada en Twitter o en Facebook, o cualquier otro tipo de canal o herramienta, que facilite su contacto con el consumidor. Tampoco, es aquella que realiza, de manera puntual, algún tipo de donación u organiza actos de caridad. Una marca social es aquella que es sensible a la responsabilidad de crear riqueza en la sociedad e, incluso, al planeta -este último punto, va a depender del sector en el que trabaje-. 6. Una marca debe saber que es ser “culturamente sostenible”, o sea, convertir sus actitudes y visiones en la compañía de “nutrientes”, lo que va a hacer que sea más fácil llevar a cabo el desarrollo del ciclo natural, de lo que se conoce como Motivación- Creatividad- Innovación. 7. En la práctica, una marca se inicia, para la compañía, en sus propios accionistas, en su consejo de administración y va a depender de su liderazgo, en el campo del CEO. Hay que recordar que la teoría de lo que es una marca va a ser independiente a lo que es el negocio y no hay que cometer el error de que se puede gestionar, simplemente, desde un único departamento. Hay que ser muy conscientes de que la idea de Marca y de negocio van a ser dos pilares, de una mesa, donde vamos a necesitar equilibrio, coordinación y mucha energía, empleada de una manera sostenible, para poder avanzar en el sector.
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